Los fondos europeos Next Generation han supuesto el mayor impulso a la transformación digital de las Administraciones Públicas españolas de las últimas décadas. Han permitido modernizar infraestructuras, acelerar la digitalización de servicios, reforzar la ciberseguridad, avanzar en la explotación del dato e incorporar nuevas capacidades como la inteligencia artificial o la automatización. Sin embargo, una vez finaliza la financiación extraordinaria, comienza una etapa tanto o más decisiva que la anterior; y surge una cuestión: ¿cómo garantizar que todos esos proyectos continúen generando valor y se conviertan en servicios públicos sostenibles?
Con el objetivo de responder a esta pregunta, hemos reunido a algunos de los principales responsables de transformación digital, innovación, salud digital y ciberseguridad de las Administraciones Públicas españolas para conocer su visión sobre los retos de esta nueva etapa. Todos ellos han respondido a cinco cuestiones clave:
- ¿Qué proyectos financiados con los fondos Next Generation han aportado un mayor valor y por qué?
- ¿Qué condiciones deben darse para garantizar la continuidad y sostenibilidad de estos proyectos una vez finalizada la financiación extraordinaria?
- ¿Cuáles son los principales riesgos para consolidar los avances logrados?
- ¿Qué prioridades tecnológicas deberían marcar la agenda de las Administraciones Públicas durante los próximos cinco años?
- ¿Qué esperan de los proveedores tecnológicos para ayudar a mantener y evolucionar los proyectos impulsados durante estos años?
Las respuestas muestran un elevado grado de coincidencia. La financiación ya no es el único desafío. La consolidación de los proyectos dependerá de factores como la gobernanza, el talento digital, la interoperabilidad, la ciberseguridad, la evolución de la inteligencia artificial, la capacidad para medir el impacto real de las inversiones y la colaboración entre administraciones.
Incorporamos también la perspectiva de dos compañías tecnológicas que colaboran estrechamente con las Administraciones Públicas en sus procesos de transformación digital: Izertis y Nunsys.
Sus responsables han respondido a un segundo bloque de cuestiones centrado en la consolidación de las inversiones realizadas, los errores que deberían evitar las Administraciones para preservar el valor de los proyectos, las prioridades tecnológicas y organizativas de los próximos años y la evolución que debería experimentar la colaboración público-privada para maximizar el retorno de las inversiones.
Sus aportaciones complementan la visión de los responsables públicos y ofrecen una perspectiva adicional sobre los desafíos tecnológicos, organizativos y operativos que marcarán la siguiente fase de la transformación digital del sector público.











